Se abren las rejas, las mías
Se encienden los sueños, los míos
Se rompren las trampas, las mías
Se escuchan los gritos, los de ellos
Se olvidan los tiempos, los viejos
Se limpian las grietas, las de mi sombra
Se callan, se callan los que querían que callara
Se burlan, se burlan lo que creían que no
Se tambalean, se tambalean de risa los náufragos
Los náufragos de la vida, que lloraban
LLoraban, pues habían perdido su risa
Su risa, su soñadora risa.