La rabieta de la niña que aparece cuando la luz está apagada



sábado, 7 de noviembre de 2009

Los faroles

Los faroles


Él caminaba despacio debajo de los árboles; decidió sentarse en una banca; miró el reloj, eran casi las nueve y al ver que las calles se hacían solitarias, se encaminó hacia algún lugar. Ella iba rápido, más rápido; cruzó hasta la otra acera y dobló a la derecha; un parque. Él se alejaba de los árboles, contaba los faroles opacados por la espesa noche. Ella sintió pasos, que como tambores resonantes, se volvían más cercanos, más cercanos. Él miraba a lo lejos una sombra, sombra de mujer. Ella volteó el rostro; se miraron por unos infinitos segundos y poco a poco fueron acercando sus cuerpos.

Parecía que sus ojos se hablaban; se tomaron de las manos y sin decirse una sola palabra caminaron devuelta al parque por el que ambos habían cursado; tomaron asiento en una banca. Ella parecía nerviosa, pero a la vez avergonzada y él sonreía con dulzura.
Él atinó en soltar las primeras palabras y le dijo: No sé qué sucedió hace un momento, solo pensé en tomar tu mano, discúlpame, si fui imprudente. Permaneció callada, hasta que llevó sus labios a los de él y se besaron. Los faroles, inexplicablemente, se apagaron; al encenderse nuevamente, ella ya no estaba.

A la misma hora del día siguiente, él tomó el saco, un paraguas, un buen libro y salió por el mismo camino; un parque y los faroles, estos que ayer habían nublado su vista y dejaron que ella escapase. Se sentó bajo el mismo árbol, en la misma banca; abrió su libro pero el intento de leerlo se vio frustrado por los vacilantes faroles, que lo dejaron completamente a oscuras. Dentro de esa lobreguez, sitió que alguien acariciaba su mano y en ese mismo instante, los faroles iluminaron nuevamente y ella estaba ahí, sentada junto a él. Se besaron mutuamente los rostros; ella ya no se sonrojaba y él simplemente sonreía. Después de unos minutos los faroles dejaron de funcionar, el viento dejó de soplar y al encenderse nuevamente, ellos ya no estaban.

En la tarde del día siguiente, las personas del parque empezaba a retirarse a sus casas, ya que la noche estaba cada vez más próxima; los faroles no encendían aun; hasta que no hubo nadie, solo estaban los árboles y las bancas, nadie más estaba allí. Fue entonces que estos se encendieron y junto con ellos, aparecieron ella y él, sentados en la misma banca, bajo el mismo árbol, pero con una eterna mirada paralizada que los unía, ella con una expresión risueña y él con una inexpresiva sonrisa. Se habían vuelto estatuas, rígidas, quietas, sin respiración.

Una vez más, los faroles vacilaron dejándolos a ellos sumidos en la eterna oscuridad.

martes, 31 de marzo de 2009

Juego de palmadas

Noches de velas blancas
Tardes de sabanas azules
Noches de tres estrellas
Tardes de monotonía bella
Noches de de fuegos artificiales
Tardes de juegos infames
Noches de jardín
Tardes de 11 y 6
Noches olor a mar
Tardes de caminar
Noches a escondidas
Tardes sin prisa
Noches felices
Tardes no tan felices
Noches no tan felices
Tardes felices…

Noches

Noches,
Noches en las que ríes y lloras
Te enojas, juras, maldices
Noches infinitas, silenciosas
En las que esperas que el teléfono suene una vez más
Te encojes y tú alma grita,
Ese grito que despierta a tus lágrimas
Inevitable, lo siento.
Noches que iluminan el vacío con su oscuridad
Ese vacío de tu mente, de mi mente.

Maldito abismo

Bajo mis pies no hay suelo,
Hay un abismo
Abismo oscuro y espeso
Sobre mi cabeza
Ideas, malditas ideas, nulas ideas
¿Incógnitas?
Sobre mi pecho
Una jaula sobre mi pecho
Maldita jaula sobre mi pecho
No respiro, no respiro
Dentro de mi boca
No hay más que solo palabras…

martes, 10 de marzo de 2009

Mi primera publicación: Encerrado en el corazón. Siete de Diciembre del 2005

Hola extraño, logro saber que estas ahí,
¿Acaso tú eres esa persona a lo lejos que no conozco Bien?
Aunque me parece a verte visto muchas veces en fotos, historias viejas no contadas anécdotas que tal vez nunca sabré,
¿Porque estas tan lejos? ¿Pero a la vez tan cerca?
Un sentimiento no expresado una lágrima que nunca seco y que tal vez nunca seque; estará ahí por siempre deslizándose por una mejilla.
Tan solo pensamientos
Cosas que nunca sabrás, a menos que me las digas
Seguirán siendo un pensamiento no manifestado
Algo que nunca entenderás
Porque sigues siendo un extraño ya que no abres tu corazón y dejas que hable libre que diga cosas que nunca se atrevió a decir
Pensamientos que nunca fueron liberados que estuvieron en una cárcel muy adentro de tu corazón
Y si no los liberas seguirá siendo
Una sonrisa que nunca broto que se convertirá con el tiempo una lágrima que nunca secará...

Niebla

No puedo...
No puedo ver a través de esta niebla,
No puedo ver lo que hay detrás...
Futuro incierto, inspiradoá en un cielo gris,
Y en esas noches oscuras donde solo había una luz...
Que me abría una puerta hacia un camino de estrellas,
Puerta que ya no abre más...
No puedo...
Ya no puedo más, sueños ahogados en un bazo a medio llenar.
...todo desaparece poco a poco, nada llega para quedarse, llega para luego irse...
Así es todo, dejando huellas gravadas en el camino...
Nada muere o perece, solo se va...
Pero siempre queda algo, que hace que eso siempre este presente...

AH

Y mirando al espejo tu reflejo
Y sintiendo tu corazón latiendo
¿Latiendo? ¿Por qué latiendo?
Escuchando palabras, escuchando
Sí, yo siento igual, pero ¿igual?
¿Igual a qué?
¿Acaso somos tan iguales?
¿Cómo se que es igual?
Si sólo en el espejo veo tu reflejo
Si sólo de tu boca escucho palabras
Si sólo a tus palabras me unen promesas
¿Promesas?
¿Sólo promesas?
Si te alejas, te siento aun más presente
Pues presente, en mi mente más que nada estas
Sí, presente
¿Yo estoy acaso ausente?
O tan presente
Que quisieras ausentarme
O tan ausente me siento
¿Qué más ausente estoy?

Frenesí

Disfruto de la cálida pero a la vez fría oscuridad de la noche.
Sí, disfruto el desenfreno de la tarde
Me deleita oír cuando no callas…

Odio el ardor de mis heridas
Cuando se erizan con el alcohol que tu derramas
Amo secretamente la lástima
Que de tu corazón sale al ver mis lágrimas

Sí, excitante es la soledad
Que las sombras de estas cuatro paredes me deparan
Y el grito oculto que por mi cuerpo pasa.

Tu silencio

El grito infinito me derrumba
Tu grito silencioso que taladra mi mente
Me derrumba
Tu silencio tu mirada, tu alma
Tu paciencia me desespera.

El sudor es frío
Cuando la noche calla
Y tu bulla es más silenciosa que la mía
Eso que aun no sabes nada.
Hace calor aquí, abre tú esas puertas.

Incógnita

Grandes preguntas, cada pregunta responde la respuesta; ¿Qué sucede al no tener la pregunta?
¿Qué podrías responder?

¿Qué sucede entonces?...

Me da miedo el miedo de temer, temer no puedo pues a temer le temo; el final me atemoriza, pero el comienzo siempre fue bueno sino, no hubiésemos comenzado y no temeríamos el final.

El Ojo Infeliz

"Una lágrima, tan roja como el arcoíris y tan dulce como la sal,
Tan húmeda como el desierto y tan triste como la felicidad"

Decía el ojo al llorar.

"Una lágrima por cada sonrisa que perdí, por cada estrella que vi, por tu locura, tu desenfreno y mi calma"

Decía el otro ojo al llorar.