Papá
Dónde estás papá
Quisiera que mi grito desesperado llegara a ti
Papá, despierta de ese sueño
ven a mi mundo, papá
Te necesito, papá
Necesito un abrazo, papá
porfavor papá
Si estás leyendo esto
búscame, papá
Te estoy esperando
Sé que me estás escuchando, papá
No te escondas más de mí
La rabieta de la niña que aparece cuando la luz está apagada
lunes, 19 de julio de 2010
Ella eres tú
Ella no tocará tu puerta más
Por más que se muera
Ella no contestará
no llamará más
Ella dejará de soñar
Ella intentará olvidar
Ella llorará una vez más
Solo una vez más
Ella caminará sin mirar atrás
Ella perdió las ganas de volar
Ella simplemente no sonreirá
Ella ya no te sonreirá
Ella se esconderá ´
atrás de ti se esconderá
y morirá, muy lentamente morirá
Por más que se muera
Ella no contestará
no llamará más
Ella dejará de soñar
Ella intentará olvidar
Ella llorará una vez más
Solo una vez más
Ella caminará sin mirar atrás
Ella perdió las ganas de volar
Ella simplemente no sonreirá
Ella ya no te sonreirá
Ella se esconderá ´
atrás de ti se esconderá
y morirá, muy lentamente morirá
miércoles, 7 de julio de 2010
El tiempo
Es increíble lo lento que pasa cuando uno espera lo contrario, y cuando uno quiere disfrutar cada segundo, se pasa sumamente rápido. Esto es casi una tortura, no sé si dormirme, o simplemente llevar el tiempo, pero ¿Qué pasa cuando no hay una hora definida? es simplemente una monótona eternidad. Esperar es hacer nada; sin embargo, así tengas cosas que hacer, no las harás porque estás esperando, esperando y esperando.
Por otro lado, ¿Qué sucede cuando no se sabe qué pasará?; es decir, no se sabe qué esperar; por ejemplo, una llamada; Sí, eso haría esta espera un poco más corta. Pero, y después, ¿Qué rayos debo esperar? Una mirada indiferente, el mismo abrazo de siempre, un beso paternal. Estúpidamente, no sé qué esperar.
Perfecto, ya pasaron diez minutos; por ello, esta es la forma ideal de pasar el tiempo. Curiosamente, al igual que las películas, el reloj despertador hace tic, tac, tic, tac; sin embargo, eso no me dice nada, solo un tonto tic y tac que son la onomatopeya del tiempo; por esto, obviamente me estoy volviendo loca, loca de esperar, o tal vez loca de verte; no lo sé.
En realidad, no sé nada. No sé nisiquiera el motivo por el cual estoy escribiendo esto, solo sé que escribiré hasta que llegues; al fin y al cabo he esperado varios años por este día. Creo que eso lo hace aún más emocionante.
"Iremos al centro de Lima a tomarles fotos a las señoras con sus polleras que están sentadas en las esquinas"
No puedo imaginar el momento exacto de cuando se cumplan estas cosas tan maravillosas de las que hablamos años atráz, y muchas más que aún nos quedan por planear. Oh, genial, ya pasaron quince minutos, pero como mencioné, no tengo idea cuanto tiempo más debo esperar, mi impaciencias se está deborando mis orejas.
Me siento como una niña en noche buena, con la gran incognita en su cabeza de por qué esperar a las doce para abrir los regalos.
Creo que he lledo al punto de haberme cansado de esperar; por lo tanto, ya no tengo otra cosa que hacer que hacer lo que realmente tengo que hacer.
pasaron trienta minutos...
Y aún sigo esperando
Por otro lado, ¿Qué sucede cuando no se sabe qué pasará?; es decir, no se sabe qué esperar; por ejemplo, una llamada; Sí, eso haría esta espera un poco más corta. Pero, y después, ¿Qué rayos debo esperar? Una mirada indiferente, el mismo abrazo de siempre, un beso paternal. Estúpidamente, no sé qué esperar.
Perfecto, ya pasaron diez minutos; por ello, esta es la forma ideal de pasar el tiempo. Curiosamente, al igual que las películas, el reloj despertador hace tic, tac, tic, tac; sin embargo, eso no me dice nada, solo un tonto tic y tac que son la onomatopeya del tiempo; por esto, obviamente me estoy volviendo loca, loca de esperar, o tal vez loca de verte; no lo sé.
En realidad, no sé nada. No sé nisiquiera el motivo por el cual estoy escribiendo esto, solo sé que escribiré hasta que llegues; al fin y al cabo he esperado varios años por este día. Creo que eso lo hace aún más emocionante.
"Iremos al centro de Lima a tomarles fotos a las señoras con sus polleras que están sentadas en las esquinas"
No puedo imaginar el momento exacto de cuando se cumplan estas cosas tan maravillosas de las que hablamos años atráz, y muchas más que aún nos quedan por planear. Oh, genial, ya pasaron quince minutos, pero como mencioné, no tengo idea cuanto tiempo más debo esperar, mi impaciencias se está deborando mis orejas.
Me siento como una niña en noche buena, con la gran incognita en su cabeza de por qué esperar a las doce para abrir los regalos.
Creo que he lledo al punto de haberme cansado de esperar; por lo tanto, ya no tengo otra cosa que hacer que hacer lo que realmente tengo que hacer.
pasaron trienta minutos...
Y aún sigo esperando
domingo, 4 de julio de 2010
Hoy es el día, sí, queridos lectores.
Hoy decidí que ya es hora de dejar de lado las cosas negativas y empezar a hacer algo por mi vida. Desde hoy soy una persona que cumple sus metas y que, como antes, consigue lo que se propone. Ya fue suficiente, es hora de cambiar, de seguir los sueños y empezar a sonreír, ya que la vida no es larga; por ello, no debemos desperdiciar los valiosos momentos que tenemos de soñar y de vivir la vida como se debe, que es esforzándose por ser feliz; lo más feliz que uno pueda ser. Será entonces cuando diga que he vivido y que estoy viviendo; es así como ahora digo que he empezando a vivir.
He decido, extrañamente, volver a nacer
he decido no morir más en mi locura
he decidido aniquilarla
he decidido volverme un ente peatón
caminante sin dirección
ser sin emoción
Y aferrarme a una estúpida ilusión
que me transporte a los confines de mi corazón
y lo estruje hasta perder la razón
Y que me lleve hasta sentir su respiración
no, no la tuya.
La de él
Y perderme en el camino
para ver si aún existo
para ver en el espejo un maldito reflejo
Reflejo tembloroso, quebradizo
donde solo hay una sombra
quién sabe de quién.
he decido no morir más en mi locura
he decidido aniquilarla
he decidido volverme un ente peatón
caminante sin dirección
ser sin emoción
Y aferrarme a una estúpida ilusión
que me transporte a los confines de mi corazón
y lo estruje hasta perder la razón
Y que me lleve hasta sentir su respiración
no, no la tuya.
La de él
Y perderme en el camino
para ver si aún existo
para ver en el espejo un maldito reflejo
Reflejo tembloroso, quebradizo
donde solo hay una sombra
quién sabe de quién.
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