La rabieta de la niña que aparece cuando la luz está apagada



jueves, 17 de noviembre de 2011

Hoy fue y es un día como ayer. De esos días en los que por más que creas que la vida no te puede sorprender más, te sigue asombrando. Gente diferente, situaciones diversas; personas queridas, momentos realmente especiales e inesperados. Es la vida hermosa, pues se ve tan bella cuando la monotonía no da sombras ni rastros. Todo se muestra sublime, los sabores todos se tornan intensos, las bocinas de los autos ahora se armonizan y los gatos vagabundos ahora se posan en mis piernas. Los amigos, la linda gente me rodea hoy; a pesar de que la luna no ha salido, en esta noche oscura sigue habiendo luz. Ya no me preocupa el mañana, ya no tengo inquieto el corazón, pues siento que mi vida es hoy y está repleta de amor.

Es lindísimo terminar un día así, ya que dan más ganas de que sea mañana y tener la gran posibilidad de que sea aún mejor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario